sábado, 28 de julio de 2012

Arbol de la ceiba cubana


Siempre se ha escuchado decir que la ceiba es un arbol sagrado y que cerca de ella no hay ninguna planta que crezca mas alta, que la misma, pues solo ella puede ser la mayor y mas vista de todos los arboles que crecen en algun lugar, su tronco es muy usual que se vista de ofrendas pues muchas personas se les orienta que debe ser ahi donde depositen las flores, frutas y hasta algun animal que segun sea el caso ella recibira con alegria pues demuestra el respeto y los poderes que todos saben que este arbol posee, tambien cada entrega de este tipo debe estar acompadñado de algun dinero para de esta manera simbolica pagar a el orischa que es su duedño y que no tengamos deuda.
Lo cierto es que un amigo me ha contado que si le damos 12 o 16 vueltas a una ceiba a las 12 de la noche pues de seguro algo nos asustara pues tampoco es permitido que se le este molestando por ese tipo de averiguaciones, el lo sabe bien pues en cierta ocasion me dijo se acerco a una ceiba con un grupo de amigos que no tenian nada que hacer y todos se sortearon quien seria el primero para su mala suerte fue elegido y hacia el tronco de la ceiba encamino sus pasos.
A una señal suya los amigos comenzaron a contar y el despacio empezo a dar las vueltas hasta llegar a 16, ya estaba bien mareado, comenzando a ver como una cantidad de negritos pequeños con el pelo rojizo que segun se le acercaba, comenzandole a dar azotazos por todas las partes de su cuerpo, a pesar que los golpes le dolian el no podia gritar y asi sus amigos a una distancia prudencial esperaban su turno, esperando que el regresara para que el siguiente comenzara de nuevo con las vueltas, pero el no podia ni moverse tan siquiera, hasta que de pronto uno de ellos penso que algo le pasaba le dijo a los otros vamos a buscar sin falta no vaya ser que este en apuro, al sentir las voces de los otros chicos, aquellos duendecillos, salieron corriendo como niños pequeños a esconderse de nuevo en el tronco de la ceiba que maternalmente abria su tronco y raices como amorosos brazos, hasta que hubo entrado el ultimo de ellos.
Al acercarse a mi todo el grupo, les dije he visto a los negritos, me ha dado azotes como castigo, pero al llegar a la luz de un farol de la esquina pude darme cuenta que no tenia ni tan siquiera una marca rasguños, en todo mi cuerpo y que ademas ya el dolor habia desaparecido.
Ante la mirada incredula de muchos de ellos, uno de los mas cercanos a mi dijo: todo lo que ha sucedido esta noche es cierto a un tio mio tambien hace mucho tiempo le sucedio lo mismo en otra ceiba, añadiendo esos son chichiriku unos enanitos de tamaño pequeño casi como niños que vinieron a cuba como esclavos perteneciente alguna tribu del africa y que conociendo los secretos de la ceiba, ahora viven alli para adorarla, cuidarla, protegerla, para que nadie se atreva a profanarla ni tan siquiera con alguna travesura, como la que nosotros quisimos hacer, esa noche pero cosa curiosa ya en ese momento tampoco sentia miedo alguno y era como si de cierta manera los azotes recibidos hacia solo algunos instantes hubieran servido para enseñarme algo de los misterios que tienen algunos secretos de nuestros campos y en especial los que posee desde hace miles de año las frondosas ceibas que crecen en nuestros campos.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario