domingo, 17 de enero de 2016

El embarque de casa blanca

Esto es el emboque de casablanca en la habana cuba ,desde aquí se cobraba la tarifa para cruzar la bahía desde el malecon habanero hasta casablanca una ciudad de pescadores

domingo, 18 de mayo de 2014

De que Manera Queremos Cambiar el Mundo

M
De que manera queremos cambiar al mundo ,cuando los hombres quieren ser mujeres y las mujeres quieren ser hombres,cuando discriminamos raza ,lengua,ciudades y color,cuando existe a gran escala la envidia ,odio,celos,venganza,codicia,perfidia,ensañamientos,traicion,maldad ectr....cuando no respetamos otra manera de vida,animal o vegetal 

martes, 29 de abril de 2014

Historia del cucalambe


En el 180 aniversario del natalicio de uno de los poetas más populares de Cuba, Librínsula reproduce algunos de los textos más representativos que se han dedicado al bardo tunero.
El Cucalambé  cultivó la poesía lírica, escribió letrillas, epigramas, sátiras, humoradas, teatro, y ejerció las actividades editorial y periodística. Su libro Rumores del Hórmigo es una pieza imprescindible en la historia de la literatura cubana.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Provincia de Villa Clara

A principios del Siglo XVI, se fundaron las Villas de Trinidad y la de Sancti Spíritus.También por estas primeras décadas se incluye la fundación de San Juan de los Remedios, por lo que comenzó a llamárseles Los Tres Lugares o Villas, en 1689 se fundó un nuevo asentamiento denominado Villa Santa Clara, ya serían Los Cuatro Lugares o Villas .Su capital es la ciudad de Santa Clara también conocida como la Ciudad de Martha Abreu y el Che ,En la ciudad de Santa Clara descansan los restos del Che Guevara Esta ciudad, fundada en 1689 bajo el nombre de Gloriosa Santa Clara, era cabecera de la región que primero fue conocida como Las Villas hasta que finalmente adoptó su denominación actual.En 1812, Sagua la Grande se separó de la jurisdicción de Villa Clara y Fernandina de Jagua (Cienfuegos), fundada en 1819, alcanzó la categoría de ciudad en 1830, ambas quedarían como jurisdicciones independientes, por lo que el territorio central estaría conformado por seis villas que a su vez constituyen regiones históricas; continuaron hermanadas bajo el nombre de Las Villas, pero el 9 de junio de 1878, por Real Decreto del Gobierno Español, se dividió el territorio cubano en seis provincias que tomarían los nombres de sus ciudades cabeceras, de ahí que Las Villas se llamaría Santa Clara, nombre que mantuvo oficialmente hasta la Constitución de 1940 donde se retomó el que tradicionalmente, de forma popular, recibía y vuelve a ser Las Villas conformada por seis Partidos Judiciales: Trinidad, Sancti Spíritus, San Juan de los Remedios, Santa Clara, Sagua la Grande y Cienfuegos.
Al triunfo revolucionario en 1959, Las Villas perdió parte de su territorio en la Península de Zapata el que pasó a la provincia de Matanzas. 

sábado, 20 de abril de 2013

Pinar del rio

Por la riqueza, variedad y excelente conservación de su flora y fauna, Pinar del Río ha merecido el sobrenombre de Jardín de Cuba y el reconocimiento de la UNESCO, que proclamó Reserva de la Biosfera a la Península de Guanahacabibes y la Sierra del Rosario y Paisaje Cultural de la Humanidad al Valle de Viñales. La tierra que produce el mejor tabaco del mundo ofrece también magníficas oportunidades a los amantes del buceo, la caza, la pesca o el simple ocio de sol ,

y playa.,

Desde el siglo XIX la belleza natural de la región de Vueltabajo atrajo a los pobladores de La Habana, quienes acudían a visitar la Cueva de los Portales, a recibir los beneficios de las aguas mineromedicinales y termales de San Diego de los Baños y a contemplar el Valle de Viñales.,

Sólo 174 kms. separan a Pinar del Río de La Habana, ciudades que están enlazadas por una magnífica autopista. En su centro histórico la arquitectura es ecléctica y hay encanto en sus casas de puntal bajo y colores suaves, cuyos portales parecen formar una galería sin límite. En las afueras, las construcciones modernas rompen la horizontalidad de la urbe.,

En la capital provincial no debe desaprovecharse la oportunidad de visitar la fábrica de Guayabita del Pinar, bebida de antigua receta que aún hoy se produce artesanalmente, según la vieja tradición, el Palacio Guash, el Teatro Milanés y el Cabaret Rumayor.,

Para el disfrute de la naturaleza pinareña, en los más agradables sitios de su geografía se encuentran hoteles de ambiente tranquilo y excelentes comodidades. Quienes busquen sol y playa dispondrán de buenas opciones en Cayo Levisa, mientras que los amantes del buceo, la caza y la pesca encontrarán también ofertas atractivas.

Camagüey


La ciudad de Camagüey, surgida en un inicio como villa costera, encierra en sus calles e inmuebles la historia de 490 años y las peculiaridades de ser llamada además por pobladores y visitantes "la ciudad de los tinajones".
Esos enormes recipientes de barro cocido, utilizados siglos atrás para almacenar el agua de lluvia con destino al consumo humano, adornan jardines y parques, aportando un toque de distinción a una urbe que refleja por doquier los recuerdos de una época colonial pasada.
La llamada en 1514 Santa María del Puerto del Príncipe, muestra en la actualidad una mezcla de modernismo con historia, en un entorno donde las nuevas edificaciones se interrelacionan con aquellos atractivos históricos que brindan la personalidad a la urbe.
Famosa por su potencial ganadero, su ubicación obedece a la necesidad de abandonar la orilla del mar para evitar el constante asedio de corsarios y piratas, atraídos por las riquezas de la mayor de Las Antillas.
Camagüey sigue siendo una ciudad con templos de una sola torre, fachadas con guardapolvos y pilastras, ventanas con artísticos enrejados, casas de portales interiores y techos de rojas tejas, signos de una arquitectura sobria y a la vez llamativa, todo ello ubicado en un verdadero laberinto de callejones.
Las calles evidencian un comportamiento caprichoso de sus creadores, pues mantienen su trazo recto apenas en tramos cortos, para después tomar las más diversas orientaciones y conformar incluso triángulos o cerrarse en una de las innumerables plazas de la antigua villaEl principal de esos espacios es el ahora llamado Parque Ignacio Agramonte, surgido ya en 1528 como Plaza de Armas y que mantiene su condición de núcleo de la estructura arquitectónica de la urbe a pesar de los cambios provocados por el paso del tiempo.
Alrededor de ella se ubicaron en los albores de la fundación de la villa los centros de poder de los colonizadores españoles, entre los cuales figuraban el cabildo y la Iglesia Mayor, además de ser el eje en el pasado para el diseño del poblado.
Más cercanos a nuestros días son el Teatro Principal -edificado en 1850- abundante en mármol y cristal, en tanto el siglo XVIII nos legó la iglesia de La Merced, donde los visitantes tropiezan con un Santo Sepulcro elaborado en plata, la mayor pieza de ese tipo en el país, para el cual se utilizó el metal aportado por las 23 mil monedas donadas por un creyente.
Pero Camagüey no es sólo historia, 125 kilómetros de excelentes playas se ofrecen a los visitantes interesados en combinar la historia con el ocio, complementados con las alturas de la Sierra de Cubitas para los amantes del ecoturismo.
En ese entorno se localiza el balneario de Santa Lucía, considerado uno de los más bellos del mundo por sus aguas, además de contar con la segunda barrera coralina en extensión del planeta y numerosas colonias de flamencos rosados.
En una perfecta combinación de paraíso y aventura, una extensa red de cayos -muchos de ellos desiertos y con playas vírgenes- se ofrece como opción futura a aquellos que apuestan por un destino de historia y ocio.

domingo, 27 de enero de 2013

Historia del ron havana club


El ron Havana Club está en juego en los juzgados y todavía no está claro quién realmente tiene la propiedad. Esta se disputa y también parece que la protección sobre la marca ha caducado dando vía libre a su uso, aunque esta decisión está siendo recurrida.
El bisabuelo del actual patriarca, Ramón Arechavala, fue el fundador original de la receta y de la marca, allí por 1935. Con la revolución cubana, la familia fue forzada a abandonar sus instalaciones, se fueron del país y Castro desmanteló el negocio y vació la marca.

En 1993, el régimen de Fidel firmó un acuerdo con la empresa francesa, Pernod Ricard, para la producción y distribución del ron bajo la marca original, Havana Club. En ese momento, la familia quiso proteger sus intereses y, como no tenían el dinero necesario, vendieron la receta y la marca a Bacardi, que había sufrido expolio del mismo régimen castrista.
En ese momento se inició la batalla comercial y legal entre las dos multinacionales de bebidas, Bacardi y Pernod Ricart, para establecerse como los únicos suministradores del original ron Havana Club.
Cuba dice que solo ellos pueden vender el verdadero ron cubano, que debe ser fabricado en Cuba(aunque, por el embargo, no se puede exportar a Estados Unidos) y la familia dice que sólo ellos tienen la receta original de Havana Club y la expropiación cubana no le concede derechos a ese país y, aunque lo fabriquen en Puerto Rico, sigue siendo ron cubano original.
Teniendo en cuenta cómo se ha desarrollado todo esto hasta ahora, las expropiaciones, la política, y la falta de denominación de origen de ron, ¿quién realmente tiene razón y quién realmente es el propietario de Havana Club?

lunes, 21 de enero de 2013

El Cementerio Espada: Primer cementerio de Latinoamérica fuera de una iglesia


Las tradiciones funerarias han distinguido a las distintas civilizaciones a lo largo de la historia de la humanidad. Desde los tiempos remotos, este tipo de rituales, incluido el enterramiento, se llevaban a cabo en templos religiosos. Todo ser humano encontraba allí sitio para el descanso final, solo que dentro del recinto, el lugar que se le diera dependía del nivel que socialmente ocupara en vida el occiso. Claro, este tipo de hábito iba en detrimento de la salud pública y el feliz desarrollo de la ceremonia religiosa. Pero a este serio problema se le dio solución definitiva con la real cédula otorgada en el siglo dieciocho, que ponía fin a esta costumbre.
Según recoge la historia, en Cuba se construyó el primer cementerio fuera de una iglesia. Esto ocurrió bajo el gobierno de Don Salvador De Muro y Salazar, Marqués de Someruelos, quien mandara a cimentar tal sitio entre las actuales calles de San Lázaro, Vapor, Aramburu y Espada. Después de llamarse de modo oficial Cementerio General de la Habana, sería rebautizado como Cementerio de Espada, en honor al Obispo de Espada y Landa, cuya mano fuera decisiva para su culminación. Este prelado financió con su propio caudal la realización total de la obra, así como los tres negros esclavos con igual número de carretones tirados por caballos para el traslado de los cuerpos.
La edificación fue dirigida por un arquitecto apellidado Aulet. Las pinturas que lo engalanaban llevaron la firma del veneciano José Perovani. Quedó oficialmente inaugurado, con toda la solemnidad debida, el 2 de febrero de 1806.
Los primeros restos llevados al nuevo cementerio fueron los del ex Capitán General Don Diego Manrique, que fueran exhumados de la iglesia de San Francisco de Asís; así como los del Obispo de Milaza, José González Cándamo, quien fuera gobernador de la mitra de la Habana, y que habían sido exhumados de la Catedral. Aquellos cortejos partieron de la capilla de la Casa de Beneficencia, situada donde hoy se levanta el Hospital Hermanos Ameijeiras. Los cadáveres fueron trasladados en cajas de terciopelo negro distinguidas con oro.


El tren de Hershey en cuba


El tren de Hershey es uno de los trenes más famosos de Cuba. Es una auténtica reliquia que aún funciona, y es a la vez, el único tren eléctrico que rueda en el país. Ese tren que casi es un museo, parte del habanero barrio de Casa Blanca, y rinde viaje en Matanzas, con una duración de algo más de tres horas.

Para los cubanos que no estén apurados, el tren eléctrico de Hershey, que lleva el nombre del famoso chocolatero estadounidense que lo mandó a construir hace un siglo, sigue siendo una buena opción.

Por 2,80 pesos que equivalen a 0,11 centavos de dólar, un cubano puede recorrer los 98 km que separan a La Habana de la provincia de Matanzas en el tren de dos coches que, a mitad de camino, pasa por el pueblito de Hershey, donde el empresario norteamericano construyó, en 1916, un ingenio de azúcar, hoy abandonado.

Según el horario, el viaje, aderezado con 47 paradas, dura cuatro horas.

Los dos vagones datan de 1944 y fueron donados en 1997 por la ciudad española de Barcelona a Cuba.

De los 17 coches que tenía el tren en su juventud, a principios de los años 20, quedan tres “auténticos” construidos en 1917 en Pensilvania, sede del grupo Hershey.

Dos de esos coches ruedan “sólo por encargo” sobre una veintena de kilómetros para grupos de asombrados y entusiastas turistas.

Milton S. Hershey (1857-1945) compró más de 24 200 hectáreas de campos de caña de azúcar para la fabricación de su famoso chocolate con leche. La puesta en marcha de la red ferroviaria de 140 km le permitió transportar mercancías y, a partir de 1920, pasajeros, incluidos sus empleados.

Después de la Segunda Guerra Mundial, el grupo Hershey vendió el ingenio, la red ferroviaria y sus cañaverales a la Cuban-Atlantic Sugar Company, la cual los revendió en 1957 al magnate azucarero Julio Lobo.

Al Triunfar la Revolución, el tren, el ingenio y las tierras fueron nacionalizados.

jueves, 3 de enero de 2013

El automóvil en cuba


Mientras los cubanos luchaban por conseguir su independencia de la metrópoli española, en el mundo comenzaban a rodar los primeros automóviles. En varios lugares del planeta algunos hombres, con más deseo que suerte y herramientas, se enfrascaban en intentar conseguir vehículos que prescindiesen de los caballos y, como por arte de magia, rodaran ante sus ojos y los de sus asombrados vecinos.
Así, se veían temblequeantes y complicadas máquinas que se asemejaban a cualquier coche tradicional, solo que sin caballos. Con una caldera de vapor, como si se tratara de una modesta locomotora; y unos complicados mecanismos eléctricos; alimentados primero con carbón y luego con gasolina; raros aparatos rodaban por la vía pública ante el asombro y temor de los peatones.

Hasta 1898, cuando todavía no habían dejado la isla las últimas tropas españolas, hizo su aparición en Cuba el primer automóvil, cuya velocidad máxima no sobrepasaba los 12 kilómetros por hora. Lo trajo el señor José Muñoz, quien había pasado los años de guerra en Francia, donde presenció el auge que el nuevo medio de transporte comenzaba a tener y pensó que a su regreso a Cuba podría hacer un buen negocio con esto.
Aquel artefacto de marca La Parisiense costaba unos seis mil francos (cerca de mil pesos) y, aunque los negocios que redondeaba en su mente Muñoz no pasaron de su imaginación, la curiosidad generada por el automóvil hizo que, poco a poco, fuesen rodando por las no muy adecuadas avenidas cubanas nuevos y cada vez más sofisticados vehículos de motor.

La luz eléctrica


¡Y se hizo la luz! Sí, corría el año 1889 cuando por primera vez se ilumino con luz eléctrica alguna localidad cubana. Las dificultades de convivencia que provocaba la falta de alumbrado público dieron lugar a que, a finales del siglo XVIII, se comenzaran a tomar medidas para proporcionar iluminación a los escasos habaneros que, durante la noche, se vieran obligados a recorrer las calles.
Muchos cacos se aprovechaban de la oscuridad reinante. La Isla vivía con el sol. La gente se levantaba al amanecer y se acostaba al atardecer. Aquel que tuviese la imperiosa necesidad de una gestión nocturna debía llevar delante un farolón de mano o un hachón de tea que terminaba por ahumarlo todo. Las personas acomodadas se hacían acompañar de una cohorte de servidores, algunos de ellos con la misión de protegerlas y otros con las de abrirles paso alumbrándoles el camino.
Así, hasta mediados del siglo XIX, cuando llegó el alumbrado de gas a La Habana y luego, en la segunda mitad del mismo siglo, con el alumbrado por petróleo (¡La luz brillante!). Más tarde se comenzó a hablar en los círculos científicos de la capital cubana de las experiencias que se habían llevado a cabo en varios rincones del mundo para utilizar la todavía misteriosa electricidad como elemento lumínico.
Desde 1879 algunas importantes ciudades extranjeras (muy pocas por cierto) disfrutaban en cierta manera de alumbrado eléctrico. La compañía Hispanoamericana de Alumbrado y Fuerza (que no era española sino yanqui), radicada en la Isla, se dispuso a instalar este sistema en La Habana y, si todo salía bien, en el resto del país.
Los planes, proyectos, estudios, pero, sobre todo, el papeleo burocrático que caracterizaba la enorme red administrativa del colonialismo español, retrasaron hasta el año 1888 el permiso para instalar arcos voltaicos que iluminasen las dos calles más comerciales que en aquellos tiempos tenía la ciudad: Obispo y O´Reilly. Previamente, en la que fuese la fábrica de gas de Tallapiedra se había montado la maquinaria necesaria y una dinamo monofásica. La potencia de la que pudiera considerarse la primera fábrica de electricidad habanera era de solamente 100 kilowatts, y su capacidad daba nada más para 2000 bujías de 16 watts.
Sin embargo, una modesta localidad de la Isla se había adelantado a la capital en el empleo de la electricidad como fuente del alumbrado público: la Compañía de Electricidad de Cárdenas, creada por el empresario hispano don Antonio Prieto, que comenzó a instalar su fábrica en los últimos meses de 1888 y la inauguró oficialmente el 7 de septiembre de 1889, algunas semanas antes de que se iluminasen eléctricamente las principales calles comerciales de la Habana.
Aquella modesta planta cardenense tenía capacidad inicial para alimentar los 83 focos que constituían el alumbrado público de la urbe y para los 318 bombillos de uso privado que contrataron sus servicios en los primeros meses de su existencia.

El teléfono en cuba


Meucci, un italiano que inventó el teléfono mientras trabajaba en el teatro Tacón de La Habana
El teléfono
Cuba es, quizá, la primera nación en la cual repiqueteó el teléfono. Diversos investigadores han llegado a la conclusión que, si bien no era cubano, sí fue en La Habana donde el verdadero inventor de este medio de comunicación llevó a cabo sus más concluyentes experimentos.
El italiano Antonio Meucci, aunque no es considerado el definitivo inventor del teléfono, sí llevó a cabo en la Isla los experimentos que determinaron su aporte en la búsqueda del medio capaz de transmitir la voz a distancia.
Natural de Florencia en 1808, Meucci vivía en La Habana desde 1835 y se desempeñaba como “mecánico” en el Teatro Tacón. Su trabajo consistía en instalar y dirigir el funcionamiento de la tramoya, preparar y cuidar los decorados, el atrezzo y la utilería. Para eso se necesitaba una acumulación de conocimientos que comprendía pintura, física, química, historia y artes plásticas.
La pasión por el estudio sobrepasó en Meucci la necesaria para el desempeño de su profesión y llegó a ser un verdadero sabio para su época en materia de electricidad. Él descubrió, entre los años 1849 y 1850, cómo obtener la transmisión de voces a través de un alambre conductor unido a varias baterías para producir electricidad. Había denominado a su invento “telégrafo parlante” y también “teletro-phone”.
Pero vamos a referirnos al uso del teléfono como una realidad práctica.
El primer servicio telefónico local que comenzó a funcionar de forma estable y del cual se tienen noticias ,fue inaugurado en New Haven y luego en New York, entre 1877-78.
Tres años más tarde, aunque de manera incipiente y provisional, varias ciudades norteamericanas y europeas ya podían presumir de contar con el servicio. A La Habana llegaría en septiembre de 1881 como una especie de suplementación que se ofrecía desde el centro oficial telegráfico.
Ya en 1883 se instala el primer centro telefónico de una empresa norteamericana en el antiguo número 5 de la calle O´Reilly. Y enseguida se empezaron a emplazar teléfonos entre comerciantes y profesionales.
El primer aparato particular que se colocó en Cuba fue el de la casa Ginerés y Compañía, comerciantes establecidos a pocos metros de la propia central telefónica. Su teléfono era el número 2, ya que el número 1 se le reservó al propio centro telefónico. El número 3 lo adquirió Julián Álvarez, dueño de la tabaquería Henry Clay; la botica de San José, el número 4; lLos importadores de Aedo, Veiga y Compañía, el 5; el Tren Funerario de Ramón Guillot, el 6; y la Capitanía General, con su lento y tortuoso proceso burocrático llegó a adquirir el número 50.
Ya para el año 1910 Cuba contaba con uno de los primeros sistemas automáticos que existió en el mundo. Los servicios telefónicos cubanos estuvieron servidos por las llamadas “centralitas”, atendidas mayormente por señoritas hermosas.
Tanto fue su éxito que muchos llamaban tan solo para hablar con la “!Central!»” que llegó a alcanzar una cifra record de enamorados habaneros. Hubo muchas de estas “hermosas damas” que le destrozaron el corazón a más de un cubano, y otras que, al quedar a la escucha al pasar la llamada informaban más que cualquier periódico de la comidilla diaria de la sociedad cubana de época. Por eso algunos abuelos recuerdan aquellos tiempos con agrado y hasta llegan a exclamar:” ¡Candela que eran aquellas centralitas!

Cuba: Primer Pais de Latinoamerica en Tener Television.

Cuba fue el primer pais de latinoamerica en tener television y el segundo país del mundo después de USA en transmitir emisiones de televisión en colores. Ocurrió en 1958 y permitió a Cuba tener el tercer canal de TV a color de la historia del mundo.Cabe mencionar que tambien fueron los pioneros al transmitir la primera serie mundial de baseball en 1955 en vivo desde un avion.

El ferrocarril y la locomotora de vapor en Cuba


Locomotora Baldwin 1530, configuración 2-6-0, fabricada en 1925 en Estados Unidos. Central José Smith Comas, antiguo Central Progreso, cerca de Cárdenas, Matanzas. Foto cortesía de Rob Dickinson. Todos los derechos reservados.

El ferrocarril cubano: el primero en Latinoamérica
El ferrocarril llegó a Cuba diez años antes que a España. La primera línea, entre La Habana y Bejucal, se inauguró en 1837. El ferrocarril cubano, el primero en Latinoamérica, fue también el primero del mundo consagrado al transporte de azúcar y melaza. La vía férrea llegaba hasta los mismos puertos de embarque. La máquina de vapor fue inventada por el inglés James Watts en 1775. Sin embargo, la locomotora de vapor se mantuvo en una etapa experimental hasta septiembre de 1825, en que se construyó la primera línea de ferrocarril, entre Stockton y Darlington, en Durham. Una de las locomotoras fabricadas por un inglés, George Stephenson, participó en una competencia realizada en 1829, organizada por la compañía ferroviaria Liverpool-Manchester. La locomotora de Stephenson, llamada “Rocket”, ganó la competencia y alcanzó una velocidad máxima de casi cincuenta kilómetros por hora.
Las primeras locomotoras de vapor en Cuba
Las primeras locomotoras de vapor que llegaron a Cuba provenían de Inglaterra. Fueron cuatro locomotoras Braithwaite, parecidas al modelo “Rocket” de Stephenson. El primer ferrocarril cubano fue inaugurado el 19 de noviembre de 1837, y el primer tren oficial partió hacia Bejucal a las ocho de la mañana del mismo día, convirtiendo a Cuba en el séptimo país del mundo en tener ferrocarril. Los pasajeros pagaban dos pesos y cuatro reales por el viaje entre La Habana y Bejucal en primera clase, un peso y dos reales en segunda clase, y cinco reales en tercera clase. El ferrocarril en Matanzas llegó primero a Cárdenas, donde la sección inicial, entre Cárdenas y Contreras, se inauguró el 25 de mayo de 1840, y el resto de la vía férrea, hasta Bembas, se completó en diciembre del mismo año.
Predominio de las locomotoras estadounidenses
Las locomotoras estadounidenses comenzaron a llegar a Cuba en 1838, enviadas por Baldwin, fabricante que con su primer pedido del extranjero se inicia en el mercado de exportación. Las máquinas de vapor estadounidenses, fabricadas por Baldwin Locomotive Works, ALCO, Vulcan Iron Works, Davenport y Rogers, como las que funcionaban en el Central Limones en mi pueblo natal  (Limonar, Matanzas) hasta su desmantelamiento en la década del 90,  predominaron en la industria azucarera  durante el siglo veinte. Un reducido número de locomotoras provenía de países europeos, marcas Henschel, Borsig y Orenstein & Koppel (O&K). La gran mayoría de las locomotoras han sido de configuraciones de 2-6-0 (2 ruedas guías delanteras y 6 ruedas motrices), 4-6-0 y 2-8-0, además de dos enormes 2-8-2. Las locomotoras fueron reenumeradas en la década del 70, partiendo de su fuerza nominal de tracción. Así se reenumeraron desde las más pequeñas (1100) hasta las de mayor tamaño y potencia (1900). La mayoría de los centrales son (o eran) de carrilera estándar (4’ 8-1/2”). No obstante, había centrales de carrilera estrecha, entre las que predominaba la de 2 pies 6 pulgadas de ancho. Algunas líneas eran de 3 pies de ancho  y otras, más estrechas, de 2 pies 3-3/4 pulgadas.
La fabricación de locomotoras de vapor concluyó a principios de la década del cincuenta, cuando las empresas ferroviarias estadounidenses dejaron de comprar locomotoras de vapor, reemplazándolas con locomotoras diesel-eléctricas. La línea que se inauguró en 1843 entre Regla y Guanabacoa fue una de las primeras de su clase, y 57 años más tarde (1900) se convirtió en el primer ferrocarril eléctrico de Cuba.
Destrucción de la industria azucarera y fin de la era del vapor en Cuba
En la década del sesenta dejaron de funcionar comercialmente las últimas locomotoras de vapor en Estados Unidos. Sin embargo, los 161 centrales azucareros en Cuba continuaron dependiendo del vapor para mover su maquinaria y para el transporte de la caña, hasta la eventual destrucción de la industria azucarera por el gobierno comunista imperante en la isla. En la actualidad, funcionan muy pocas fábricas de azúcar en toda Cuba. Existen más de quinientas locomotoras de vapor en la isla, de las cuales sólo unas pocas se mantienen en funcionamiento. Numerosas de las mismas se conservan en museos en La Habana y en algunos centrales clausurados, convertidos en museos. Varias locomotoras de vapor han sido restauradas y funcionan en la industria del turismo.

sábado, 15 de diciembre de 2012

San Lazaro


Orígenes

En 1781, cuando terminó de construirse el Real Hospital de San Lazaro, en la Caleta de Juan Guillén, el edificio constaba de dos plantas, con un frente monumental que servía de fachada a una iglesia ubicada al centro de la edificación en forma de cuadrilátero. Durante años este fue el templo visitado por los enfermos de lepra y devotos de San Lazaro o Babalú Ayè, en busca de ayuda espiritual y para dar cumplimiento a sus promesas, hasta que ambas instituciones fueron trasladas provisionalmente a Mariel, y luego al poblado de Rincon, en el municipio Santiago de las Vegas, como definitiva sede. Al trasladarse el hospital para Rincón, como parte inseparable de este, a su entrada se erigió una sencilla iglesia, que en sus primeros tiempos fue de madera y tejas y contaba solo de una nave central, en la que por medio de falsos arcos se imitaba la existencia de otras dos laterales. En ese momento no tenía campanario, este se le construyó a principios de la década del 20 del siglo xx.

Obras de reconstrucción

En 1936 se iniciaron las primeras obras de reconstrucción del templo gracias a las limosnas y donaciones provenientes de la generosidad pública, recaudadas por las religiosas de la orden de las Hijas de la Caridad
En los años cincuenta se edificó sobre el altar mayor una cúpula rematada por una cruz, y en los exteriores, un portal techado con cristales, que ya no existe. En 1960 quedó terminada una primera fase de ampliación.

Estructura actual

El templo se mantuvo invariable durante casi cuarenta años, hasta que en 1990 se le construyeron las dos naves laterales con que cuenta en la actualidad, que amplían su espacio y permiten un flujo mayor de personas los días de festividad religiosa. También se le realizaron cambios; por ejemplo se eliminó el antiguo portal, se reforzaron paredes y techos, se repararon las vigas, la herrería, las puertas de acceso y los ventanales, se colocó un piso de mármol y se le hicieron otras reparaciones menores.
Su estructura actual no responde a un estilo arquitectónico definido, aunque se inspira en el barroco colonial con un ligero toque de eclecticismo. El altar mayor y los de los laterales son de estilo neogótico. Los elementos neoclásicos y románticos del altar donde está ubicado el Lázaro «milagroso» forman un conjunto ecléctico, reflejo de un fenómeno típicamente cubano. El templo llama la atención, por la modernidad de sus líneas y su iluminación natural, sus dos pequeñas naves laterales dispuestas en forma de cruz latina cuyos brazos son dos capillas, una para el auxilio espiritual de los enfermos y la de la izquierda que acoge al altar mayor y el presbiterio. Su frente exhibe tres campanas ubicadas bajo tres arcos de medio punto, y en la parte superior del campanario, en el centro de la torre, se encuentra un reloj circular; debajo, un friso frontal con un tragaluz cuyo cristal forma una cruz. Al fondo de la iglesia hay una sacristía y un salón de juntas, y en los altos se ubican las habitaciones del capellán. La fachada tiene tres entradas con arcos de medio punto, y sus puertas, coronadas por cristales sujetos por travesaños de madera, poseen un ancho que permite la entrada y salida de grandes grupos de fieles. Alternando con estas hay cuatro ventanas, también de madera y con pequeños arcos de medio punto donde predomina el cristal. Los laterales del edificio son exactos; en ambos hay puertas y ventanas con estructuras similares a la del cuerpo central.

Ubicación de los altares dentro del templo

En el interior existen varios altares o capillas con imágenes de los santos más venerados por los cubanos. En la parte central de la nave está ubicado el altar mayor, donde halla San Lázaro obispo.
El arco donde está situado el Lázaro «milagroso», que es la imagen más antigua y venerada del templo, ocupa una posición privilegiada en la capilla de la izquierda y se encuentra protegida por una urna de cristal.

Santuario Nacional de San Lázaro

En la década de los noventa del siglo XX, a propuesta del reverendo Ramón Suárez Polcari, en la Conferencia de Obispos Católicos celebrada en Puebla,mexico le fue otorgado a esta pequeña iglesia el título de Santuario Nacional. Para esta designación se tuvo en cuenta:
  • El número cada vez mayor de personas que asisten al lugar, tanto en ocasión de la celebración, el 17 de diciembre, como el resto del año.
  • Por la significación que tiene este santo en la vida de muchos cubanos.
  • El significado que tiene dentro de la cultura nacional.
  • El caudal histórico que hay detrás de sus muros y del hospital.

Peregrinación

Una de las más concurridas manifestaciones de fervor religioso en Cuba es la peregrinación anual hasta el Santuario Nacional de San Lázaro, los creyentes, que confieren a este santo una gran generosidad para conceder peticiones personales y milagros, suelen asistir masivamente a pie o en cualquier medio de transporte a este lugar el 17 de diciembre, festividad de San Lázaro. Ese día, y en especial la víspera, los fieles acostumbran dar cumplimiento a sus promesas satisfechas o establecer otras, lo que puede ser, precisamente, la difícil caminata desde diferentes puntos de la capital. Hasta el San Lázaro milagroso cubano, o Babalú Ayé, llegan devotos de todas las provincias de Cuba y del exterior, así como turistas, curiosos y miembros de la prensa cubana y extranjera.
Hasta este sitio se dirigieron los peregrinos que llegaron a Rincón con motivo de la festividad del 17 de diciembre de 1917, la primera celebrada en un alejado punto de la capital.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Leyendas del Cementerio de Colon en la Habana Cuba

Historia del Hombre que enterraron de pie ,Sí, así como lo leyó; en posición vertical y no horizontal como comúnmente y más comodamente ocurre con habitualidad.
Casimiro Eugenio Rodríguez Carta. Así se llamaba  el único hombre en Cuba que fue inhumado de pie. A petición suya, se le enterró además  con una pistola en cada mano y un billete de 100 pesos en el bolsillo. Este fue un personaje habanero de la segunda y tercera década del siglo pasado, que a pesar de habérsele comprobado varios asesinatos y pases de cuentas y haber cumplido incluso prisión por ello, llegó a ser gracias a sus bondades amatorias, representante a la Cámara del Congreso Nacional. El audaz hombre enamoró mientras estaba preso en el Castillo del Príncipe a María Teresa Zayas, hija del  primer matrimonio del presidente de la república Alfredo Zayas, llegando a contraer matrimonio con ella y beneficiándose consecuentemente de esa afiliación.                                    La Historia del perrito,“Tumba del perrito”.Conocida de esa manera por la figura en mármol de un perrito descansando a los pies de donde reposa para siempre su antiguo amo. El hombre dueño del animalito falleció,  pero al parecer el pequeño can siguió necesitando su afecto y compañía a tal punto, de que todos los días venía al cementerio y se echaba a descansar por un rato a los pies del sepulcro de su dueño. Al poco tiempo el perro también murió y los herederos del dueño, no solo mandaron a construir la escultura del perro dormido en la parte inferior del lecho mortuorio, sino que le construyeron su propia tumba al lado de la del  hombre que había demostrado durante su  vida tanto amor por el animal.                                                                                                                                      "La Milagrosa" del Cementerio de Colon,una historia de amor convertida en Leyenda


domingo, 2 de diciembre de 2012

Dicharachos cubanos

  • Quiero compartir con ustedes algunos dicharachos cubanos ,para mantener fresca nuestras mentes que quedaron detenidas con la separación de muchos cubanos viviendo en el exilio en diferentes latitudes del mundo , soy uno de ellos
  • Hay pitirre en el alambre (una persona ajena a la conversación escucha) = Moros en la costa
  • Jalar la leva (adular)
  • La caña está a tres trozos (la situación está difícil)
  • Le pasó lo que a chacumbele (se suicidó)
  • Como tres en un zapato (muy apretado)
  • Se armó la de San Quintín (Se formó un grave problema)
  • Que lo compre quien no lo conozca (No inspira confianza)
  • Allá va Juan que se mata. ( Persona que se va de prisa)
  • Ese es tu maletín ( Ese es tu problema)
  • Tremendo mala hoja (Mala hoja, no ser bueno en la cama)
  • Desencárnate de mi carabela (déjame en paz y no la tomes conmigo)
  • Se formo tremendo sal pa'fuera ( Una bronca que termina en la calle)
  • Te conozco bacalao- aunque vengas disfrazao ( A mi no me engañas)
  • Se botó pa'l solar ( Se le salio la chusmería y formó el escándalo)
  • Arniquilla y diente'perro ( lo peor de lo peor)
  • Quedó como el gallo de Morón... sin plumas y cacareando
  • Voló como Martias Perez- Que desapareció ( Español que se perdió en un globo del siglo 18 en La Habana) Todavía lo están buscando
  • Calcañal de indígena ( persona dura y baja)
  • Meao de camello ( persona sin escrúpulos o principios)
  • No que va, no es feo... Na'mas que le aprietan los zapatos
  • El mono está que chifla ( Que hace frío)
  • La cosa está que la mona no carga al mono ( Situación difícil)
  • Estar como mama Chola ( Cuando se la sacan grita, y cuando se la meten llora)
  • Estar como Juana Retreta ( Ni c*lo ni t*tas) vamos, que está malísima
  • No toques ese Vals, cierra ese piano ( No hablemos de ese tema)
  • Cierra esa gaveta que tiene cucarachas ( No hablemos de trapos viejos o cosas desagradables)
  • Te llevo de rama en rama, como Tarzan lleva a Juana (te aprecio)
  • De sijú a pitirre (de cualquier forma, malo)
  • Se acabó el pan de piquitos y la raspadura de moño (todo terminó)
  • Se acabó como la fiesta del Guatao (Terminó de mala forma)
  • Que me quiten lo "bailao" (lo disfrutado no se pierde)
  • Qué envolvencia (qué problema)
  • Chévere (muy bien)
  • Ni jugo'é piña (nada)
  • Le tocaron la campana (lo eliminaron abruptamente)
  • Fuego a la lata (adelante, sin importar las consecuencias)
  • Se acabó lo que se daba (todo terminó)
  • Se formó el arroz con mangos (se armó gran confusión)
  • A mi me matan; pero yo gozo (me divierto cueste lo que cueste)
  • Botar la pelota (hacer algo destacado)
  • Apaga la vela y vámonos (abandono inmediato del lugar)
  • A falta de pan, casabe (si no hay lo que quiero, quiero lo que hay)
  • A buena hora mangos verdes (hacer algo inoportuno)
  • El cañaveral está encendido (está caldeado el ambiente)
  • Siempre que llueve escampa (no hay que perder la fé)
  • Retama de guayacol en pomo chato (algo relamente malo)
  • Camina por lo "chapeao" (escoge el camino correcto)
  • Pintar coca cola en el aire (hacer algo difícil y riesgoso)
  • Quedó en la página dos (se murió)
  • Se la dejaron en la mano (lo sorprendieron, abandonaron)
  • Se llevó la cerca (hizo algo notable)
  • Vivir de la picada (vivir pidiendo prestado)
  • Vivir en un níspero (vivir bien)
  • Poner la yagua antes que caiga la gotera (prevenir)
  • Dejar pasar carretas y carretones (soportar algo)
  • Llevar años de bufete y notaría (tener experiencia)
  • No arrugues que no hay quien planche (no insistas, porque el momento es inapropiado)
  • Al cantío de un gallo (cerca)
  • Chupar el rabo a la jutía (emborracharse)
  • Le zumba la merengena (algo extraordinario)
  • Le zumba la berenjena (idem)
  • Le zumba el merequetengue o merequetén (idem)
  • Lo pusieron en tres y dos (lo pusieron en un aprieto)
  • Sacarse la rifa del guanajo (algo desagradable)
  • Que te compre quien no te conozca (no me fío de tí)
  • Quedarse para vestir s antos (quedarse soletero/a)
  • Tirar faroles (presumir)
  • Tirarse en el suelo (negarse)
  • Vender la baraja (irse repentinamente, dejando en aprieto a los demás)
  • Vender el cajetín ( A María el novio le vendió el cajetín , la abandono)
  • Tener un chino atrás (Tener mala suerte)
  • Pureta (la suegra)
  • Dar nevera (demorar)
  • Se quedo como la novia de Pacheco ( la dejaron plantada)
  • Llegar y besar el santo (obtener algo rápidamente)
  • No es santo de mi devoción (no me simpatiza)
  • Estar bruja (no tener dinero)
  • Estar "arrancao" (no tener dinero)
  • Estar cocuyo (estar suspicaz)
  • Se llevo la cerca (hizo algo extraordinario)
  • Le zumba el mango (es algo increíble)
  • No servir ni para billetero (estar muy mal de salud)
  • Levantar la paloma (poner algo o a alguien sobre aviso)
  • Meter la pata (equivocarse)
  • Meter la pata hasta el goyete ( equivocacion extrema)
  • Meter la tángana (protestar)
  • Pasar el Niágara en bicicleta (hacer algo muy difícil)
  • Lo cogieron fuera de base (lo sorprendieron)
  • Ponerse pa' su número (contribuir económicamente)
  • Se ñampió (se murió)
  • Tener el caballito ensillado (estar listo)
  • Tener guayabitos en la azotea (estar loco) guayabitos=ratoncitos
  • Bailar con la más fea (aceptar algo desagradable) ej. Me toco bailar con las mas fea
  • Botar tela (vestirse muy elegante)
  • Cantar el manisero (morirse)
  • Coger la guagua equivocada (hacer algo incorrecto o tener malas intenciones) guagua=autobus
  • Coger los mangos bajitos (obtener algo fácilmente)
  • Componedor de bateas (aquel que se dedica a desenredar entuertos ajenos)
  • Darse lija (presumir)
  • Echarle tierra a un asunto (encubrir algo incorrecto)
  • Guardar el carro (morirse)
  • Guataquear (adular)

lunes, 26 de noviembre de 2012

caballero de paris



Cuenta la leyenda que era un hombre gentil y paseaba por las calles de La Habana. Conversador, educado y espontáneo, todos los que compartieron con él recuerdan sus charlas sobre la vida, la religión, la política y los eventos del día. Nunca pidió dinero, ni fue mal educado, pero sí aceptaba obsequios de conocidos y les retribuía con una tarjeta decorada por él, a su manera muy peculiar.
Salía al paso de caminantes por el Paseo del Prado, la Avenida del Puerto, la Plaza de Armas, 23 y 12, y el Parque Central. Aunque a primera vista atemorizaba, por su apariencia singular, al conocerle, todos charlaban con él.
El Caballero de París era bien conocido en La Habana de los años ’50. De mediana estatura, cabello desaliñado y canoso, lucía su larga barba que contrastaba sus uñas largas y retorcidas de años sin cortar. Siempre vestido de negro, resaltaba por llevar una carpeta de papeles y un puñado de lápices que le dotaban de cierto aire intelectual.
Su verdadero nombre: José María López Lledín. Nació un 30 de diciembre de 1899 en la provincia de Lugo, en España. De acuerdo con la documentación del Archivo Nacional, llegó a la Habana el 10 de diciembre de 1913 con 12 años de edad.
En cuanto a su apodo, existen miles de versiones sobre su origen. Algunos dicen que proviene de una novela francesa; otros, que obtuvo popularmente el calificativo de la acera del Paseo del Prado que en su mente equivalía a la acera del Louvre; en tanto muchos afirman que el solía nombrarse a si mismo “Rey” y “Caballero”. La verdad es que se convirtió en una leyenda viva de las calles de La Habana y quienes le conocieron siempre tienen algo que contar sobre El Caballero de París.
Murió un 11 de Julio de 1985 con 86 años de edad. Sus restos fueron exhumados por el historiador de la Ciudad de La Habana, Eusebio Leal, y transferidos al convento de San Francisco de Asís.
Leyendas imperecederas fueron creadas en torno a este “Caballero”; y muchas de ellas han servido de inspiración a escritores, cineastas y artistas. Ciertamente, como toda leyenda nunca muere, y la magia creadora del escultor José Villa Soberón perpetuó su figura en bronce para que continúe deambulando por las calles de la Habana. Por iniciativa de Eusebio Leal, la estatua fue colocada a la entrada de la Basílica Menor de San Francisco de Asís, y muy cerca de ella, en el interior de la capilla, descansan sus restos mortales.



domingo, 29 de julio de 2012

historia del bacardi


Bacardí es la marca de ron más vendida en el mundo: se consigue en 150 países y produce unos 20 millones de dólares en ganancias al año.
Pero ni una gota del licor se vende en Cuba, donde el fundador de la empresa Facundo Bacardí abrió la primera destilería en el 1862, en un pequeño local con techo de aluminio y el piso sucio, en la calle Matadero en la ciudad de Santiago.
La historia sobre el desarrollo de la marca está contenida en el libro "Bacardí and the Long Fight for Cuba" (Editorial Viking, 365 páginas), de Tom Gjelten.
Con un amplio y riguroso reportaje, detalles ricos y a veces estrafalarios, el veterano corresponsal de la Radio Pública Nacional relata la historia de la familia Bacardí, cuyo producto ayudó a crear el espíritu cubano hasta que Fidel Castro nacionalizó la empresa en 1960.
Los Bacardí fueron a los tribunales para conservar su marca internacional y eventualmente lograron levantar un imperio con operaciones en Puerto RicoMéxico, Brasil y Las Bahamas.
"Ni siquiera pensamos en registrar la marca Bacardí, así que la perdimos", dijo Castro años después. "Teníamos la fábrica que producía el ron Bacardí real, pero no pudimos conservar su nombre como tal".
Facundo Bacardí fue el primer alcalde cubano en la ciudad de Santiago y fue pionero en desarrollar el ron de estilo cubano, que se destaca por ser ligero, seco y suave. Además inventó un sistema de filtro con carbón y fue el primero en añejar el licor en barriles de roble.
Bacardí ganó premios internacionales después de 1900 y pronto se convirtió en el ron "que hizo a Cuba famosa".
La prohibición de la venta de alcohol en Estados Unidos empujó a sus ciudadanos a correr a Cuba, sedientos de Bacardí.
Un anuncio de la época, presenta a un murciélago --el logo de la marca, que Gjelten describe como espeluznante-- cargando a un Tío Sam en sus garras con un vaso vacío de Florida a Cuba.
Para el 1935 el periódico The New York Times citó a Bacardi como un nombre propio que penetró en el léxico de Estados Unidos como un término genérico, igual que pasó con KleenexErnest Hemingway generalmente mencionaba al Bacardí en sus novelas.
Ansiosa por llegar al mercado estadounidense nuevamente sin tener que pagar impuestos, la compañía estableció una destilería en Puerto Rico en 1936.
Según Gjelten, Bacardí descubrió que la clave para la consistencia en el sabor de su ron estaba en la melaza de caña.
Tras sortear problemas en el proceso de destilación, los ingenieros lograron corregir las discrepancias para que el ron tuviera un sabor idéntico al que se producía en Cuba dondequiera que se hiciera.
Los Bacardí se opusieron al dictador cubano Fulgencio Batista y apoyaron a Fidel Castro, incluso, permitiendo que algunos de sus trabajadores se unieran a sus fuerzas rebeldes.
Vilma Espin, ex esposa del actual presidente cubano Raúl Castro, era hija del contable de Bacardí y uno de los miembros de la familia tejió medias para los rebeldes al mando de Castro que peleaban contra el gobierno de Batista.
Los rebeldes emitieron un decreto de que no atacarían las instalaciones de Bacardí, y el jefe ejecutivo, José "Pepín" Bosch, acompañó a Castro en su primer viaje a Estados Unidos luego de que tomara el poder en 1959. Sin embargo, Bosch se separó porque ya temía a la dirección que tomaba el gobierno de Castro.
Después de nacionalizar Bacardí, Cuba empezó a producir el ron Havana Club, la marca que producía la familia Arechabala, competidores de Bacardí, quienes no pelearon por el nombre luego de la nacionalización.
Eventualmente, Bacardí compró los derechos sobre el nombre de Havana Club a la familia Arechabala y comenzó a vender su propia versión del Havana Club en Estados Unidos, desatando nuevas batallas legales con Cuba que aún están por resolverse.
Este caso es complicado pero, como destaca Gjelten, los argumentos son sencillos: "¿Cuándo el ron cubano podrá venderse en Estados Unidos, bajo qué compañía y qué marca?"





sábado, 28 de julio de 2012

Historia de papa montero


Muy popular en Isabela y en Sagua a principios del siglo XX lo era este negro que llegó a una edad muy avanzada sin abandonar su carácter festivo y pachanguero.
Su alegría era contagiosa y se le veía en cuanta fiesta se formaba en su barrio isabelino y en ocasiones en Sagua. Con su cabeza blanca como algodón salía de rumba “Papá Montero” con unas atractivas mulatas que siempre lo acompañaban en sus famosos espectáculos, cosa que siempre molestó a su esposa la cual esperó pacientemente a su funeral “para decírselo”.
Cuenta la tradición que fue asesinado en un carnaval y que el velorio de “Papá Montero” fue todo un festival de percusión donde los tambores, tumbadoras y gangarrias de toda Sagua se unieron para complacer al difunto, que así lo había pedido.
En medio del bullicio de improvisaciones ritmáticas de los cantantes, se acercó la esposa, que hasta el momento había permanecido muy callada, e improvisó un estribillo de venganza al muerto:
“A velar a Papá Montero, zumba, ¡ Canalla Rumbero! “, “A velar a Papá Montero”-contestó el coro- y todos riendo apoyaron a la negra vieja que herida en su amor propio vió aquí la ocasión para desahogarse…
El acontecimiento fue tan famoso en la época, que su medio hermano, Don Eliseo Grenet, lo rescató en una de sus composiciones la cual expresa en un estribillo:
” A velar a Papá Montero…”
En la actualidad otros compositores lo siguen recordando.
En 1949, Carreño lo inmortaliza en uno de sus cuadros el cual tituló: “Los Funerales de Papá Montero”. Nicolás Guillén en un verso.
“Sólo dos velas están quemando
un poco de sombra; para tu pequeña
muerte con esas dos velas sobra.”

la giraldilla



La Giraldilla
La Giraldilla es uno de los símbolos más representativos de la Ciudad de La Habana y el más antiguo. Leyenda de amor, historia, arte, símbolo... todo encerrado en esta estatuilla, realizada por el escultor habanero Jerónimo Martín Pinzón en la tercera década del siglo XVII.

El 20 de marzo de 1537 la Corona nombraba al séptimo gobernador español en Cuba, el Adelantado de la Florida y Comendador de la Orden de Santiago, don Hernando de Soto. El Rey mandaba al mencionado Comendador a la Isla, más que para gobernarla, a que preparara una expedición a la Florida, por la cercanía de Cuba a la península descubierta por Ponce de León.

El puerto de La Habana, llamado primeramente de Carenas, era punto de reunión de todas las flotillas españolas en el Nuevo Mundo, y también punto de mira de cuanto corsario o pirata infestaba el Caribe.

Estas razones permitieron que el 12 de mayo de 1539 partiera de La Habana hacia la Florida Hernando de Soto, al frente de una expedición compuesta por nueve buques y 537 caballos escogidos de entre los mejores de Cuba. A partir de ese momento, y por orden expresa del Gobernador, su esposa doña Isabel de Bobadilla, se hacía cargo de la administración del país.

Y cuenta la leyenda que desde ese día, más que atender al gobierno, doña Isabel se pasaba horas enteras en lo más alto del castillo, en espera de una nave que trajera a su esposo. Soto nunca regresó, murió junto al río Missisipi el 30 de junio de 1540, pero su enamorada esposa continuaba esperándolo.

Y asevera el mito que esta gran pasión de Isabel por Hernando inspiró al escultor Martín Pinzón a realizar La Giraldilla, la cual fue mandada a fundir en bronce y colocada en la parte más alta del baluarte noroeste de la Real Fuerza, por el gobernador Juan de Bitrián y Viamontes entre 1630 y 1634.

La Giraldilla es una veleta, con la figura de una aborigen, que sostiene en su mano derecha una palma de la que sólo conserva el tronco, y en su izquierda, en un asta, la Cruz de Calatrava, orden a la que pertenecía el gobernador. Tiene 110 centímetros de alto, en su pecho aparece un medallón con el nombre del autor y tiene la falda recogida sobre su muslo derecho.

Durante siglos, la veleta fue respetada por decenas de huracanes tropicales, hasta que el ciclón del 20 de octubre de 1926 la arrancó de su pedestal y la hizo caer al patio. La figura que se observa en la Real Fuerza es una réplica, pues la original se encuentra en el Museo de la Ciudad, antiguo Palacio de los Capitanes Generales, a la vista de todos, pero protegida de los vientos huracanados que no saben la historia de amor que encierra la Giraldilla en sí misma y el valor que tiene para los habaneros este símbolo de la ciudad.